“Los sistemas integrados de gestión de residuos contribuyen a la puesta en marcha de medidas orientadas hacia un futuro más verde y una recuperación más eficaz y sostenible”.

Firma invitada:

Teresa Riesgo Alcaide

Secretaria General de Innovación del Gobierno de España

Innovación, punta de lanza de la recuperación sostenible

Nunca habíamos escuchado hablar tanto de ciencia y de innovación como a lo largo de este último año, especialmente durante los duros meses vividos en 2020: es la ciencia la que nos sacará de esta situación… Y así ha sido. Gracias a la ciencia hoy vemos la salida de la pandemia a través de unas vacunas que han llegado extraordinariamente rápido. Es importante que aprendamos la lección: que es necesario generar conocimiento y acumularlo, que son precisos más fondos y facilidades para los investigadores, más colaboración entre los distintos agentes de nuestro ecosistema de I+D+I y que, sin duda, la innovación será punta de lanza en la recuperación sostenible que estamos emprendiendo en estos momentos.

Pero la respuesta que se ha producido ante esta crisis no ha venido únicamente desde España, sino que existe una coordinación a nivel europeo en la que quedan reflejados los valores de identidad de nuestro continente, que apuesta por una recuperación que pasa por la investigación, la ciencia y la innovación y además, e inexorablemente, con una dirección clara hacia una transición hacia un mundo más sostenible, verde e inclusivo.

Y es precisamente éste el objetivo del Pacto Verde Europeo. Una nueva estrategia de crecimiento para transformar la UE en una sociedad justa y próspera, con una economía basada en el conocimiento, moderna, eficiente en el uso de los recursos y competitiva, en la que no haya emisiones netas de gases de efecto invernadero en 2050 y en la que el crecimiento económico esté desvinculado del uso de los recursos. Por esta razón, la Comisión Europea apostó por el Pacto verde como la hoja de ruta para la reconstrucción de Europa, por constituir el plan de estímulo económico europeo, que aúna la inversión, el fomento de la Innovación y de la investigación para la construcción de un modelo económico basado en el conocimiento, más resiliente y sostenible.

Así, el Plan de recuperación español está basado precisamente en cuatro pilares: Transición ecológica, cohesión social y territorial, igualdad y transformación digital sobre los que se fundamenta nuestro proyecto de país.

Un Plan donde la inversión verde aglutinará el 37% de la inversión para transformar la UE, en la próxima década, en una economía sostenible, innovadora, competitiva, eficiente en el uso de los recursos, respetuosa con los ecosistemas y neutra en carbono.

Además, desde el Gobierno de España se ha diseñado una Estrategia Española de Ciencia, Tecnología e Innovación 2021-2027 que tiene previsto duplicar la suma de inversiones públicas y privadas en I+D+I y en la que la innovación aplicada al desarrollo sostenible y las transiciones verde y digital tienen una especial relevancia.

Y, en este sentido, a través de la prevención, los sistemas integrados de gestión de residuos contribuyen a la puesta en marcha de medidas orientadas hacia un futuro más verde y una recuperación más eficaz y sostenible.

Sectores pioneros en innovación

El sector de los lubricantes es sin duda uno de los más dinámicos en materia de innovación, y en el que de manera más clara esta innovación está al servicio de la sostenibilidad y la protección ambiental. Las exigencias de los vehículos más modernos y de las normativas sobre ellos son cada vez mayores, y los lubricantes han sabido adaptarse a una nueva era donde, además de proteger las piezas de los motores más sofisticados, están asumiendo la responsabilidad de economizar combustible, reducir emisiones contaminantes y ser mucho más longevos.

Estamos hablando de un sector muy activo en la investigación de nuevos componentes y técnicas para sus productos, en el que el papel de SIGAUS como aglutinador de ese compromiso ambiental es clave, así como la apuesta por la innovación, ya que no sólo se gestiona el residuo, sino que se impulsa la prevención, la utilización de aceites regenerados y otras medidas para que los lubricantes, imprescindibles en todos los procesos productivos, no impacten sobre nuestro entorno. 

Pero pese al camino recorrido, es el momento de hacer una profunda reflexión y trabajar para dotar a la industria de más tecnología. Aún tenemos que modernizar distintos aspectos y lograr un modelo productivo más sostenible. Para ello, es imprescindible incluir en la fórmula de la reactivación del país a la ciencia y a la innovación.

La apuesta de nuestro país debe ser, hoy más que nunca, la de invertir en capacidades futuras para fortalecer nuestra economía y estar mejor preparados. Porque sólo así tendremos la capacidad de mejorar nuestra respuesta ante futuras crisis sanitarias, sociales y económicas como la que estamos viviendo.

Contamos con el conocimiento y el talento necesario, y también con una gran capacidad transformadora, para hacer que la ciencia y la innovación sean protagonistas de una nueva política que ponga el bienestar de las personas y el crecimiento económico sostenible en el centro de su visión a largo plazo.

“Europa no sólo apuesta por una recuperación que pasa por la investigación, la ciencia y la innovación, sino que además, e inexorablemente, tiene que cumplir con una transición hacia un mundo más sostenible, verde e inclusivo”.